8YA-18N-28NO

Aquel…
Olía a invierno añosrado asomando por el 97 de la avenida Castellana.

Tu venida coloreó el mejor de los martes de todos los Universos.

Primera espléndida mañana de besos, de tu sol rebosante de incombustibles mañanas.

Entonces…
Tras atracar, trastocaste futuro, presente, rutinas y horarios.
Alumbraste nuestras tercas historias hísticas e histerias.
Hace 28 desembarcaste para nuestro siempre, antes tan solitario.

Llegaste…
Con un plan en el regazo,
una sonrisa entre los dedos, prisa,
pasión desmedida por vivir, hambre de millas y abrazos.

PERO

Hoy no…
Repicarán tus pies descendiendo por las escaleras,
me llamarás «pesao», justo después de que me has “besao”,
pasarás un buen rato ante el espejo decidiendo, outfit a tu manera.

No…
Abrazaras a Coco, que te sigue esperando.

Escucharás Colplay, ni Ed, ni The 1975, falta la princesa del torpe rey .
Discutirás conmigo ni con mamá, ni con quien quiera que fuera él. Penando.

Tampoco…
Harás planes para el sábado próximo,
comerás unas buenas almejas del tío, no te quejas, te alejas. Son lentejas, si quieres…
Te acostarás de madrugada, exprimiendo una luna menguante hasta después del último.

Ni siquiera…
Recibirás un regalo, una llamada, un mensaje matinal,
soplarás cera, ni parafina, ¿para qué?, sincera,
pisarás la moqueta desarbolada que te sigue esperando junto al arroyo otoñal.

Lamentablemente no…
Será tu cumple, van ocho sin globos, muchas incomparecencias,
no sonreiremos, bobos, ya no sabemos.
Seguro que no amanecerá. Esa fue la cruel sentencia a ausencia.

Sigo remando, con velas de granito, en este erial saturado de vacíos.

Hay ocasiones en que el desierto nos alcanza, vence con su arrasador frío.

8YA-18N-28NO

Tu padre, tres de la mañana, un casi dieciocho del once de dos mil veinticinco.

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